Los miembros electos de la junta escolar de una comunidad son responsables de supervisar el distrito escolar público local. Desempeñan un papel clave en la formulación de políticas educativas, la aprobación de presupuestos, la contratación de superintendentes y personal, y en garantizar el correcto funcionamiento del distrito y que los estudiantes cuenten con todos los recursos necesarios para su aprendizaje.